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| Durante la presentación de Cortázar sin barba, a cargo de Luis Chitarroni y Martín Caparrós, el segundo sugirió una analogía entre el autor y Galaz, hijo de Lanzarote en su búsqueda del Santo grial. Caparrós supone una relación de historias incluídas en la biografía del belga y las distintas razones que las justifican.
Antecedentes: Torneo de caballeros de la Tabla Redonda: En la corte del Rey Arturo se han revelado claros los prodigios que anuncian el inicio de la búsqueda más fascinante de la historia de la literatura, pero también de la búsqueda de la humana trascendencia. Galaz ha llegado a la corte de Camelot como el heraldo de las grandes maravillas y de las grandes aventuras que en ella acontecerán....
Caparrós dixit:
Hay toda una taxonomía de las historias que se incluyen en esta cuesta –en función de su relación con Montes-Galaz. Y en cada caso, más o menos explícito, Galaz las califica:(Las categorías, obvio, no son excluyentes.)
–Las historias que nunca nadie escuchó hasta este momento
–Las que todos escucharon de otra forma
–Las que pasaron después de que se acabe mi relato pero igual me dan ganas de contarlas.
–Las que nadie más te contaría porque los biógrafos son un poco raros.
–Las que me enteré por casualidad.
–Las que me costó un huevo conseguir.
–Las que ustedes no se van a dar cuenta porque acá son dos líneas pero fueron cuatro días de trabajo.
–Las que no eran difíciles pero sólo a mí se me podía ocurrir ir a buscar (esas le dan bastante gusto.)
–Las que todos creen que son de otra manera pero yo te puedo mostrar que son así (ésas, por supuesto, son sus favoritas.)
–Las que te pueden parecer banales y sin embargo son tan importantes
–Las que echan una luz nueva o distinta o impactante sobre las sombras del pobre Julio Florencio.
–Las que echan un poco de la misma luz que ya veníamos echando –y, en el mejor de los casos, se relacionan y dialogan con las anteriores.
–Las que no echan absolutamente nada pero seguro que te asombran.
–Las que alguien estuvo tratando de ocultar todo este tiempo.
–Las que alguien inventó por vaya a saber qué curiosas razones.
–Las que alguien inventó para intentar apuntalar el mito (que son, obviamente, un subconjunto de la precedente.)
–Las que no pude confirmar pero incluyo porque me gustan mucho.
–Las que no te van a interesar pero no puedo no contarte –por un cúmulo de razones que sería largo desagregar
–Las que no importan mucho pero me parecieron tan graciosas.
–La que demuestran que Cortázar miente
–Las que demuestran que cuando Cortázar miente se le nota
–Las que anticipan el Cortázar conocido.
–Las que se oponen tajantemente al Cortázar conocido.
–Las que Cortázar en su momento no entendió pero ahora, con nuestra perspectiva, podemos descifrar.
–Las que estaban ahí, a la vista de todos, y nadie se ocupó en mirar o se dio cuenta.
–Las que me molestan pero las cuento igual porque no puedo ser tan turro.
–Las que estuvieron a punto de tirar al carajo una de mis hipótesis centrales
–Las que casi no encuentro la manera de incluir
–Las que aparecieron cuando ya estaba todo listo
–Y todas las demás, que son la mayoría. |
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